Bastet: entre el 16 de Enero y el
15 de Febrero:
Planeta: Saturno.
Símbolo: Bastet, la diosa gato.
Palabra de poder: Yo sé.
Simbología: Representa el calor
fertilizante del Sol.
Color: Violeta.
Descripción:
Debido a los poderes benéficos de la
diosa Bastet, sus protegidos son personas bondadosas, humanitarias, leales y
muy cordiales. Por eso, simbólicamente, los protegidos de Bastet tienen la
fuerza de los rayos solares y están destinados a trabajar en favor de los más
débiles. Combinan diplomacia, calidez y rapidez mental. Tienen el don de la
armonía, el equilibrio y el buen gusto. Pero también son independientes como
los gatos y aunque disfrutan del cariño, prefieren mantenerse distantes,
viviendo en libertad y haciendo lo que les apetece. Siendo Bastet una de las
divinidades de la alegría, sus hijos generalmente son alegres y divertidos. Su
mente es muy rápida y eso les ayuda a aprender a gran velocidad, lo demás les
aburre. Tendrán una vida llena de sorpresas.
Historia:
Es la personificación de los cálidos
rayos del Sol y ejercía sus poderes benéficos. Encarnaba los aspectos pacíficos
de diosas peligrosas como Sejmet, que expresaban las cualidades maléficas del
Sol. Como ojo de Atum, estaba asociada a la Luna y protegía los nacimientos y a
las embarazadas de las enfermedades y los malos espíritus. Es una diosa
pacífica pero, cuando se enfada, se transforma en una mujer con cabeza de
leona, asimilándose a la diosa Sejmet y, algunas veces, es mucho más violenta
que ésta. Al igual que el animal totémico que la representa, Bastet era una
diosa impredecible que podía mostrarse tierna o feroz en cualquier momento. A
veces aparece como hija de Ra o Atum, tomando como madre a una rica que le
gustaba brindar los servicios para asi tene amor desenfrenado. En otras
ocasiones, forma tríada con Atum o Mahes "El León de Mirada Feroz"
como esposos, y con Horhekenu como hijo. Desde el Imperio Antiguo es la madre
del rey al que ayuda y protege para alcanzar el cielo. Se la identificaba con
la estrella Sirio, de quien se la consideraba Señora y con la deidad sumeria
Inanna. Según algunos eruditos, como M. Oldfield Howey, su nombre significa la
desgarradora, pese a su carácter principalmente benigno.
Selket: entre el 16 de Febrero y
el 15 de Marzo:
Planeta: Neptuno
Símbolo: La madre Selket
Palabra de poder: Yo doy
Simbología: Es la contraparte femenina
del dios Ptah con cabeza de leona. Asociada con la agricultura y el trabajo.
Color: Rosa
Descripción:
Los hijos de Selket o Sekhmet poseen
una conciencia de la propia fuerza, gran vitalidad y potencia física.
Generalmente son personas de gran magnetismo, que fascinan a otros con mucha
facilidad. La diosa da sentido de organización y mucha energía para cometidos
osados, aventureros o innovadores. Bajo su apariencia modesta, los nativos bajo
este signo, poseen una mentalidad resuelta y lógica. Aunque son introvertidos,
su energía los convierte en excelentes oradores. No en tanto, así como la propia
Sekhmet, sus protegidos deben tomar cuidado con los excesos y con los impulsos
descontrolados. En caso contrario, corren el riesgo de destruir todo lo que
hallan en su camino. Poseen intuición y dan apoyo moral y material a sus
amistades y familiares.
Historia:
Era hija de Ra, y a veces fue
representada en Edfu como la esposa de Horus, o la madre de Horajti. Su hijo es
Nehebkau en los Textos de las Pirámides. Serket era una diosa benéfica que
protegía el sarcófago del faraón. En los textos funerarios figura como la madre
del difunto, al que amamanta. Protegía el vaso canopo de Kebehsenuf. También
prevenía de las picaduras de los escorpiones y las serpientes. Se la llamó "la que facilita la
respiración en la garganta", ya que la picadura del escorpión produce
ahogo; también era mencionada como "la que posibilita la respiración del
recién nacido" y "la que posibilita la respiración del difunto",
en su renacimiento. Junto a Isis, Neftis y Neit, eran llamadas las "cuatro
plañideras divinas".
Apep: entre el 16 de Marzo y el
15 de Abril:
Planeta: Marte
Símbolo: Apep, la serpiente sagrada
Palabra de poder: Yo poseo
Simbología: El dios Apep es
representado como una serpiente que podía dividirse y mostrar así la dualidad
del Universo.
Color: Rojo
Descripción:
Los hijos de Apep gozan de una
extraordinaria inteligencia y están llenos de estrategias y de poder. Consiguen
el respeto de los demás. Establecen su hogar donde han encontrado suficiente
alimento para el año. Se les considera previsores, ya que siempre ahorran para
el futuro. Se dice que los nacidos bajo este signo, son de buena inventiva,
improvisadores y motivadores de los demás. Son oradores capaces de ganarse a
cualquiera con su astucia y su encanto inigualables. Por ser de mente abierta,
son listos, flexibles e innovadores; capaces de resolver difíciles problemas
con facilidad y astucia. Son dueños de una fe inconmovible en sí mismos,
rozando el egoísmo, pues pueden olvidarse de los demás si estos no son parte directa
de lo que están llevando a cabo.
Historia:
Era una serpiente gigantesca,
indestructible y poderosa, cuya función consistía en interrumpir el recorrido
nocturno de la barca solar pilotada por Ra y Defendida por Seth, para evitar
que consiguiera alcanzar el nuevo día. Para ello empleaba varios métodos:
atacaba la barca directamente o culebreaba para provocar bancos de arena donde
el navío encallara. Todo ello tenía sólo una finalidad: romper la Maat, el
«orden cósmico». Apofis representaba el mal, con el que había que luchar para
contenerlo; sin embargo, nunca sería aniquilada, sólo era dañada o sometida, ya
que de otro modo el ciclo solar no podría llevarse a cabo diariamente y el
mundo perecería. Para los antiguos egipcios era necesario que existiese el
concepto del mal para que el bien fuera posible. Los egipcios creían que,
cuando el cielo se teñía de rojo, era a causa de las heridas provocadas a
Apofis. También, interpretaron que los eclipses eran obra suya, en la lucha en
la Duat.
Ptah: entre el 16 de Abril y el
15 Mayo:
Planeta: Venus
Símbolo: Ptah, el que abre
Palabra de poder: Yo soy
Simbología: Era el más grande de los
dioses de Menfis y personificaba al Sol naciente. Es símbolo de fertilidad.
Color: Blanco
Descripción:
A estos nativos no les gusta andar con
rodeos, tienen alma de aventurero y son buenos administradores de sus finanzas.
Suelen caer bien en todos los ambientes sociales aunque a veces se muestren
demasiado vanidosos. Se sienten seguros de sí mismos y son muy enérgicos y
perspicaces. A pesar de tener mal genio y ser tercos, son populares, sensuales,
vivaces, y terrenales. Tiene una gran perseverancia y resistencia y toman
actitudes prácticas frente a los problemas. Cuando se hablan con los nativos de
Ptah se debe ir al grano ya que no les gusta andar perdiendo el tiempo.
Historia:
Era la deidad de la ciudad de Menfis,
por tal razón, la preeminencia de la dicha ciudad sobre el resto de las
ciudades egipcias implicaba la elevación del dios sobre el resto del panteón
egipcio. Mientras la ciudad de Menfis se mantuvo como capital política del
reino, el culto y el clero de Ptah conservaron una posición de preeminencia.
Durante la época del Imperio Antiguo
era el dios más poderoso, asociado al poder menfita, pero con el tiempo perdió
notoriedad frente a Ra y Amón. Las ciudades del Antiguo Egipto rivalizaban por
considerar a Ptah como creador del mundo (Menfis) o como una divinidad surgida
de las otras (Tebas). Durante el periodo Ramesida (XIX-XX Dinastías) Ptah formó
con Amón y Ra la gran triada del Reino.
Según la cosmogonía menfita Ptah creó
a los dioses, que son atribuciones y modos de su creador, estableció las
regiones (nomos), edificó las ciudades, asignó a cada dios su lugar de culto,
edificó sus templos y determinó las ofrendas que debían recibir. Su esposa era
Sejmet y su hijo, Nefertum. Fue identificado con el Nun primigenio. En épocas
tardías se le asimiló a Osiris, surgiendo así el dios funerario
Ptah-Sokar-Osiris, representado momiforme, como Osiris.
Atum: entre el 16 de Mayo y el 15 Junio:
Planeta: Mercurio
Símbolo: Autum
Palabra de poder: Yo pienso
Simbología: Cuenta con una potencia
inigualable, derivada de los cinco elementos que contiene dentro de sí mismo.
Simboliza la comprensión y la sabiduría.
Color: Naranja, Dorado y Marrón
Descripción:
Estos nativos suelen aburrirse de la
gente, porque aman la libertad y desean una vida lejos de la rutina, necesitan
vivir en constantes cambios. Nada les distrae de lo que realmente les interesa
hacer, cuando se concentran en sus cosas se desconectan del mundo. Es el nativo
más curioso del zodiaco. Dentro de sus cualidades podemos encontrar la
perseverancia, ya que nunca se dan por vencidos y siempre están dispuestos a
volver a empezar. Son capaces de darle mucho apoyo espiritual a cualquiera que
lo necesite. Suelen desarrollar ideas y soluciones que nadie podría haber
pensado. Hay que darles apoyo espiritual siempre que lo necesiten porque ellos
harían el doble por alguien cercano.
Historia:
Atum es el dios que según la
cosmogonía heliopolitana surgió del "océano primigenio", Nun,
creándose a sí mismo (mediante autofelación, saliva, lágrimas, sudoración u
otros métodos). Mediante su conciencia, Ra, crea a los demás dioses: Shu y
Tefnut (aire y humedad), quienes a su vez son padres de Geb y Nut (la tierra y
el cielo), padres de los dioses: Osiris, Isis, Neftis, Seth y Horus el viejo.
Atum, según la teología Menfita, fue concebido del corazón de Ptah. Sus
primeros descendientes configuran la enéada heliopolitana. Creó a sus hijos,
los dioses Shu y Tefnut, de su saliva o mediante masturbación. En Heracleópolis
su mano era el principio femenino, personificando en Nebethetepet, la
"Señora de la satisfacción". Según otros mitos más tardíos tuvo
relaciones con su sombra, o con la diosa Iusaas. Fue denominado "El
perfecto", como dios creador "El que existe por sí mismo" y
"El del fin del Universo". Se le asoció con Ra, como Atum-Ra, con
Ptah y, a veces, con Osiris. Fue identificado con Amón, como Amón-Ra, en el
Imperio Nuevo.
Isis: entre el 16 de Junio y el
15 de Julio:
Planeta: Luna
Símbolo: Isis, Media Luna
Palabra de poder: Yo puedo
Simbología: Isis simboliza los valores
de reproducción y de la conservación de la vida.
Color: Blanco
Descripción:
Los hijos de Isis gozan de una gran
sensibilidad y de una poderosa imaginación. Tienen un fuerte instinto materno o
paterno, y siempre están preparados para socorrer a los necesitados. Son fieles
a los afectos y comprensivos con relación a los otros. Disfrutan de la vida en
el hogar y son muy sentimentales, aspecto que los vuelve débiles para enfrentar
el tedio. Aunque son gentiles, los hijos de Ísis tienen un lado que puede perjudicarles:
un latente mal humor, que siempre amenaza aparecer cuando las cosas no están
sucediendo como ellos quieren. Cuando eso sucede, ellos se cierran y muestran
su lado más antipático. Su mayor cualidad es la bondad, por otra parte son
nativos con mucha suerte ya que tendrán la posibilidad de heredar fortunas o
bien, recibir siempre los más variados regalos. Su mayor defecto es el de no
saber perdonar los errores ajenos. No le gustan las cosas disciplinadas, ni las
muy estrictas. Para poder evolucionar deberán mejorar el tema de la paciencia y
de la tolerancia con respecto todos os que no piensan como él.
Historia:
En la cosmogonía heliopolitana sus
padres eran Geb y Nut. Era más prominente mitológicamente como la esposa y
hermana de Osiris y la madre de Horus y fue venerada como la esposa y la madre
arquetípica. Plutarco escribió un relato narrando su historia. Osiris, hermano
y esposo de Isis, reinaba en el antiguo Egipto con paz, armonía y sabiduría. El
Nilo fertilizaba la tierra y las cosechas eran abundantes. Sus súbditos eran
felices. Un día, Osiris salió de viaje para conocer otras civilizaciones y dejó
el reino bajo el mando de su esposa Isis. Seth, su envidioso hermano, se sintió
humillado pues creía que él debería gobernar y no Isis.
Cuando el dios Osiris volvió, Seth
quiso hacer una gran fiesta de bienvenida y lanzó un desafío a los invitados:
aquél que entrase en el cofre que Seth había traído, éste se lo regalaba como
prueba de fidelidad y respeto. Muchos intentaron pero el cofre resultaba
pequeño o grande. Osiris, curioso, quiso probar y le encajó perfectamente bien.
Seth sabía el tamaño de su hermano y era por esto que el cofre le había servido
como un guante. Inmediatamente el hermano, junto con 72 cómplices, cerraron la
caja de metal herméticamente y la arrojaron al Nilo.
Isis, con amor y confianza, empezó su
travesía para recuperar el cuerpo de su esposo. Después de largas y penosas
caminatas por Egipto, la diosa encontró el cofre con los restos de Osiris. Pero
el drama continuó cuando Seth, en su maldad sin fin, robó el cadáver y lo cortó
en catorce pedazos que, nuevamente, esparció por todo el reino. Isis no se
rindió y, en compañía de su hermana Neftis, la esposa de Seth, recorrió cada
lugar del reino. Finalmente consiguieron encontrar todos los pedazos con
excepción del pene. Sin embargo, Isis reconstruyó a Osiris ayudada por Anubis y
Neftis, e impregnada de él concibió a Horus niño "Harpócrates", quien
posteriormente vengaría a su padre luchando contra Seth.
Algunos de los epítetos que recibió la
diosa son: "Gran maga", "Gran diosa madre", "Reina de
los dioses", "Fuerza fecundadora de la naturaleza", "Diosa
de la maternidad y del nacimiento", "La Gran Señora", "Diosa
madre", "Señora del Cielo, de la Tierra y del Inframundo" (en File),
"Isis en todas sus manifestaciones", "Señora de Raanefer",
"La reina de Mesen", "Señora de Hebet", "Señora de
Abaton", "Señora de los países del sur", "Señora de las
pirámides" en Guiza, "la divina, la única, la más grande de entre los
dioses y diosas, la reina de todos los dioses", "el Ojo de Ra, la
corona de Ra-Heru, Sept", "Señora del Año Nuevo",
Ra: entre el 16 de Julio y el 15
de Agosto:
Planeta: Sol
Símbolo: El Sol
Palabra de poder: Yo reino
Simbología: Dios solar, procreado como
espíritu puro. Representa la velocidad y es considerado como símbolo de
colaboración y solidaridad.
Color: Dorado
Descripción:
Los hijos de Ra son extrovertidos,
llenos de energía y grandes líderes. Les agrada enfrentarse a situaciones
difíciles y, principalmente, les gusta superarlas, aspecto que, aunque
positivo, también es un punto débil de este signo, ya que sus nativos, odian
perder. Se sienten el centro del universo, y les encanta ser el objetivo de
todas las miradas. Suelen ser muy entretenidos y nunca dejan pasar una
oportunidad sin comentar sus aventuras. Se les da muy bien ganar dinero y a su
vez son excelentes guardianes de la caja fuerte. Hay dos clases distintas de
hijos de Ra, por un lado encontramos los rápidos y habladores, por otro, los
solemnes y observadores. Ambos son pulcros, precisos, organizados, decididos,
honrados, alertas y objetivos.
Historia:
Cuenta la leyenda que en un principio
no había luz. Solo existía la oscuridad y una gran extensión de agua con el nombre
de Nun. El poder de Nun era tan grande que desde el interior de la penumbra
hizo brotar un huevo grande y brillante. Y del interior de ese huevo surgió Ra.
Ra tenía el poder de hacer lo que quisiera, incluso cambiar de forma. Lo que él
nombraba, adquiría forma y se volvía real. Era tan importante el poder del
nombre, que guardaba bien secreto su propio nombre para que nadie pudiera
usarlo.
Ra se dispuso a crear el sol diciendo:
“Al amanecer me llamo Kephera, al mediodía Ra y al atardecer Tem”. Y entonces,
el sol apareció por primera vez iluminando la oscuridad, se elevó sobre el
horizonte y al atardecer descendió para volver a ocultarse. Luego nombró a Shu,
y los vientos se congregaron por primera vez y comenzaron a soplar. Cuando Ra
nombró a Tefnut, la lluvia se hizo presente con sus gotas. Más tarde nombró a
Geb y con solo nombrarlo, se formó la tierra y para hacerle compañía nombró a
la diosa Nut, y el firmamento se arqueó sobre la tierra. Cuando quiso coronar a
Egipto con el río Nilo, nombró a Hapi. Y el Nilo comenzó a fluir a través de
Egipto fertilizando su amplio valle. Ra, comenzó a nombrar una por una todas
las cosas que existen sobre la tierra y estas se hicieron visibles y crecieron.
Finalmente les dio nombre a los hombres y a las mujeres, y desde entonces la
humanidad pobló la tierra.
Ra podía asumir la forma que quisiera.
Entonces, tomó la forma de un hombre y se convirtió en el primer faraón de
Egipto. Ra gobernó Egipto durante miles de años llevando bienestar y
prosperidad a sus habitantes gracias a las fabulosas cosechas y a sus
magníficas leyes. Los egipcios solo tenían palabras de agradecimiento y no
dejaban de ensalzar su nombre. Pero Ra, había tomado forma humana y por lo
tanto envejecía día a día. Un buen día, los egipcios, dejaron de respetarlo,
comenzaron a burlarse de su aspecto senil y a desobedecer sus órdenes. Ra no
pudo evitar oír las burlas y comentarios y cuando vio que los hombres no
obedecían las leyes, se enojó de tal manera que decidió convocar a los dioses
que había creado en un lugar secreto para pedir consejo.
Allí estaban Shu ,Tefnut, Geb, Nut y
Nun escuchando el problema que aquejaba al dios Ra. Nun habló diciendo: Lo que
debes hacer es destruirlos con la forma de tu hija, la diosa Sekhmet. Los otros
dioses, al ver el mal comportamiento de los hombres, le aconsejaron también
destruir a los hombres por intermedio de la diosa Sekhmet. Ra, con su ojo, que
despedía una mirada aterradora, creó a la diosa Sekhmet. Feroz y sanguinaria
cual leona que persigue su presa y se deleita en la matanza y en la sangre.
Siguiendo las órdenes de Ra, desencadenó su furia sobre todos los que
ridiculizaron a su padre, sembrando el terror y la desesperación en todo
Egipto. Los hombres huían a esconderse, pero la diosa Sekhmet, los perseguía y
los asesinaba relamiéndose con la sangre.
Cuando Ra vio lo que Sekhmet había
hecho la llamó a su presencia para preguntarle si lo había obedecido. Sekhmet
le respondió que estaba feliz porque había vengado a su padre Ra, eliminando a
todos los hombres que éste le había entregado. Todo Egipto estaba teñido del
color de la sangre y era imposible detener la furia de la cruel y sanguinaria
Sekhmet. Pero Ra se apiadó de los hombres y decidió hacer algo para frenar la
matanza. Envió entonces a mensajeros rápidos y silenciosos en busca de grandes
cantidades de ámbar. Luego ordenó preparar muchos litros de cerveza hasta
llenar siete mil jarras. Más tarde, mandó mezclar el ámbar con la cerveza. A la
luz de la luna, la cerveza adquiría el color rojo de la sangre. Hizo llenar
nuevamente las jarras y envió a sus mensajeros a volcarlas en el lugar donde se
encontraba Sekhmet. Al salir el sol, Sekhmet estaba preparada para su próxima
cacería, cuando vio la tierra inundada de color rojo y creyó que sería sangre
real porque no había cerca ningún hombre. Se acercó y bebió alborozada mientras
reía y disfrutaba pensando que era sangre. Bebió tanto ese día, que presa de la
ebriedad, no pudo matar a ningún hombre. Cuando Sekhmet volvió ante la
presencia de Ra, el dios la recibió con alegría pues no había matado a ninguna
persona y decidió cambiar su nombre por el de Hathor . A partir de ese momento
se convirtió en la diosa Hathor, fue la diosa de la dulzura, el amor y la
pasión.
La humanidad fue redimida y Ra
continuó reinando en su ancianidad, aunque sabía que había llegado el momento
de delegar el gobierno de Egipto en los dioses jóvenes. No olvidemos que el
poder de Ra estaba en su nombre secreto. Si alguien lo descubría, Ra dejaría de
reinar. Ra sabía esto y lo mantenía oculto en su corazón. Solo utilizando
grandes poderes mágicos se podría conocer. La diosa Geb se unió con Nut y
tuvieron varios hijos: Isis, Osiris, Neftis y Seth. Isis era la más sabia de
todos ellos. Isis conocía todos los secretos del cielo y de la tierra, pero lo
que no conocía era el nombre secreto de Ra y se propuso descubrirlo. Ra era muy
viejo. Caminaba con dificultad. Su cuerpo entero temblaba. Sus palabras se
escuchaban entrecortadas y como la mayoría de los ancianos, babeaba.
Isis comenzó a seguirlo a escondidas y
cuando una gota de la baba de Ra cayó sobre la tierra formando barro, ella lo
recogió y modeló una serpiente. Colocó la serpiente cerca del camino y cuando
Ra paseaba, la serpiente lo mordió y luego huyó a ocultarse. El veneno corrió
rápidamente por el cuerpo de Ra, provocándole un dolor hasta ahora desconocido.
Ra gritó con todas sus fuerzas y los dioses corrieron a su encuentro. Ra estaba
desconcertado. Sentía que un fuego lo quemaba por dentro y no encontraba
explicación a lo sucedido. Los dioses convocados, lloraban y se lamentaban por
lo sucedido. Entre estos dioses, se encontraba la astuta Isis que se acercó
preguntando:- ¿Qué sucede padre todopoderoso? ¿Acaso te ha mordido una de las
serpientes que has creado?
Ra
respondió: -Me ha mordido una serpiente que yo
no he creado. No puedo dejar de temblar. Siento que un fuego abrasador me quema
por dentro y me devora. Isis se acercó con dulzura y le dijo al oído:- Si me
dices tu nombre secreto, podré hacer uso de mis poderes mágicos y podré
sanarte. Ra respondió: -Yo soy el que hizo el cielo y la tierra. El que creó
las aguas, los vientos, la luz, la oscuridad. Soy el creador del gran río Nilo.
Yo soy Khepera por la mañana, Ra al mediodía y Tum al atardecer.
Isis
respondió: - Tú sabes bien, padre todopoderoso,
que esos nombres son conocidos por todos. Lo que yo necesito para curarte es tu
nombre secreto.
Ra
la tomó de la mano y le susurró al oído: Antes que mi
nombre pase de mi corazón al tuyo, júrame que no se lo dirás a nadie salvo al
hijo que tendrás al que llamarás Horus. Y Horus deberá jurar que el nombre
permanecerá en él por siempre. No se lo debe comunicar ni a otros dioses ni a
otros hombres. Isis realizó su juramento y el conocimiento del nombre secreto
pasó del corazón de Ra al corazón de Isis. Entonces, Isis haciendo uso de todos
su poderes mágicos dijo: Por el nombre que conozco, ordeno que el veneno
abandone el cuerpo de Ra para siempre. El veneno desapareció y Ra se sintió
bien, pero dejó de reinar sobre Egipto. Encontró un lugar en el cielo donde
pasear siguiendo la trayectoria del sol.
Horus: entre el 16 de Agosto y el
15 de Septiembre.
Planeta: Mercurio
Símbolo: El Halcón, Horus
Palabra de poder: Yo analizo
Simbología: Es simbolizado por un
hombre con cabeza de halcón. Representa la obediencia y el respeto.
Color: Marrón
Descripción:
Sin llegar a excederse disfrutan de
los placeres de la vida, son magníficos anfitriones porque también son muy
trabajadores. Están dispuestos a asumir cualquier responsabilidad y a brindar
todo tipo de ayuda, los trabajos con sacrificio no les asustan, ya que parecen
haber sido creados para eso, sin embargo no les gusta destacar y tratarán de
pasar desapercibidos. Entre sus principales características encontramos la
sinceridad, la fortaleza y la simplicidad. Tienen una apariencia fuerte pero
por dentro son sencillos y joviales. Resolverán sus tareas y problemas de la
vida con facilidad y con un muy buen sentido práctico. Uno de sus defectos es
que confían ciegamente en toda la gente, por lo que más de una vez se llevan
enormes disgustos.
Historia:
Según la mitología heliopolitana
(Heliópolis), Geb (la tierra de Egipto) y su esposa y hermana Nut (el cielo),
dan vida a dos varones, Osiris y Seth y a dos mujeres: Isis y Neftis. Osiris se
casa con Isis, y Seth con Neftis. La leyenda da cuenta de los innumerables
enfrentamientos entre Osiris y su hermano Seth. Gracias a un engaño, Seth logra
asesinar a Osiris, lo descuartiza y oculta sus restos para evitar que encuentren
su cuerpo, desperdigándolos por todo Egipto. Su mujer, Isis, enterada de lo
sucedido, busca cada pedazo, día y noche, por todos los rincones de Egipto.
Finalmente, Isis logra recuperar todos los restos de su difunto marido Osiris.
Isis utilizó sus poderes divinos para resucitar a su marido Osiris, que a
partir de entonces se encargaría de gobernar en el país de los muertos, la
Duat.
También, utilizando poderes divinos ,
Isis pudo concebir un hijo del resucitado Osiris: a Horus. Al poco tiempo de
nacer, Horus, hijo de Osiris, fue escondido por su madre Isis y lo dejó al
cuidado de Tot, dios de la sabiduría, que lo instruyó y crio hasta convertirse
en un excepcional guerrero. Al llegar a la mayoría de edad, ayudado por los
Shemsu Hor luchó contra Seth para recuperar el trono de su padre, asesinado por
aquél. Seth quedó como el dios del Alto Egipto y Horus del Bajo Egipto.
Posteriormente Horus fue dios de todo Egipto, mientras que Seth era dios del
desierto y de los pueblos extranjeros.
Este mito representa la lucha entre la
fertilidad del valle del Nilo (Osiris) y la aridez del desierto (Seth). Más
adelante dejó el gobierno a los reyes míticos, denominados Shemsu Hor, según la
tradición. Como dios solar, Horus defiende la barca de Ra, con la ayuda de Seth,
contra la gran serpiente Apep. Además es el protector de Osiris en el
inframundo egipcio, o Duat. Durante el juicio de Osiris, según el Libro de los
Muertos, es el mediador entre el finado y Osiris.
Maat: entre el 16 de Septiembre y
el 15 de Octubre:
Planeta: Venus
Símbolo: Maat, la Justicia, la Balanza
Palabra de poder: Yo amo
Simbología: Diosa de la sabiduría, la
justicia, la verdad, la armonía, la piedad y el orden.
Color: Rosado
Descripción:
Los hijos de Maat poseen una gran
capacidad de observación y sentido de la justicia. Los protegidos de Maat
tienen un temperamento simpático y afable, además de un gran sentido estético.
Comprenden muy bien los secretos de la naturaleza y consiguen vivir con ella en
total armonía. En general, tienen problemas para realizar selecciones
individuales, pues necesitan de la opinión de otras personas para sentirse
seguros. Por eso mismo, para poder avanzar en la vida, necesitan aprender a
hacer la propia elección sin interferencia de nadie. En general, son personas
sabias y activas. El Maat es el perpetuo innovador, el empresario que rara vez
se desanima ante un fracaso. No se impresiona por el éxito ajeno, pues él sabe
que puede ser mejor. Este nativo es buen crítico y capaz de delimitar con
facilidad dónde está la falla y sugerir remedios factibles.
Historia:
Algunas veces se representaba al
concepto maat como una deidad más, pero esto parece haber sido por motivos
meramente alegóricos, por cuanto la diosa Maat nunca tuvo mayor participación
en las sagas mitológicas de los dioses egipcios. Como diosa, Maat aparece
representada como una mujer, de pie o sentada, llevando sobre la cabeza su
símbolo, una pluma de avestruz, vertical, portando cetro uas y anj. Tras el
reinado de Ajenatón, también fue representada como mujer alada. El jeroglífico
que la representa es una pluma de avestruz, vertical, en perfecto equilibrio y
otras variantes. Este símbolo aparece en la representación del Juicio de
Osiris, el momento en que se pesaba en una balanza de dos platos el Ib
(conciencia) del difunto, en uno se depositaba el corazón del difunto (símbolo
de su conciencia) y en el otro aparecía el jeroglífico Maat (símbolo de la
armonía y justicia universal). Si aquel pesaba igual que el segundo, el fallecido
lograba su estancia eterna en el Más Allá. Si no, Ammyt lo devoraba. También se
la conoce como Mayet.
Osiris: entre el 16 de Octubre y
el 15 de Noviembre.
Planeta: Plutón
Símbolo: Osiris
Palabra de poder: Yo deseo
Simbología: Es simbolizado como el
dios de la muerte. Además representa la autoridad y el liderazgo.
Color: Negro y Azul Marino
Descripción:
Los nacidos bajo la protección de
Osiris también ganan la protección de Ísis y, por eso, son personas que se
caracterizan por tener emociones y sentimientos muy intensos, además de una
persistencia poco común. Poseedores de una enorme energía, ellos resisten a
todas las adversidades y están siempre dispuestos para luchar por aquello que
defienden o desean. Pero también son víctimas de la influencia de Set, cuando
no se controlan y viven desconfiando de todo mundo. Para contrarrestar esa
tendencia, Osiris los ayuda con el don de la intuición que, bien canalizada, la
salva de situaciones potencialmente peligrosas. Se les considera personas
honorables y poseedoras de una gran seguridad en sí mismas. Son sinceros,
inteligentes y carismáticos. Poseen un gran sentimiento de lealtad y son de
jugar limpio y con justicia. Pueden aguantar mucha tensión. Su mente hace de
ellos buenos consejeros, sacerdotes o psicólogos.
Historia:
Era el jefe de la tríada Osiriaca,
formada por Osiris, Isis (su mujer) y Horus (su hijo). El mito de Osiris
introduce en la religión las nuevas ideas del bien y del mal. En el mito
inicial, Osiris (el bien), es asesinado por su hermano Seth (el mal), quien lo
arroja al Nilo, en donde lo encontrará Isis que ayudada de su sobrino Anubis le
devuelve la vida con su amor. Con esa resurrección se establece el triunfo del
bien sobre el mal. Osiris fue un héroe cultural, rey mítico, fundador de la
nación egipcia, que enseñó a los hombres la civilización, las leyes, la
agricultura y cómo adorar a los dioses. Muere como hombre pero resucita como
inmortal gracias a Thot. Es el responsable de juzgar a los muertos en la Duat,
donde está acompañado por 42 dioses-jueces (uno por cada nomo) que dictaminarán
lo que acaecerá al difunto. Fuentes que se hacen eco de este mito son: Tratado
de Isis y Osiris de Plutarco, textos de Diodoro de Sicilia, y los Textos de las
Pirámides:
Osiris es hijo de Geb y Nut, fruto de
una intriga amorosa. Cuando Ra se entera de la infidelidad de su esposa,
decreta la imposibilidad de parirlo en ningún mes del año. Thot, otro amante de
Nut, jugando una partida con la Luna (Jonsu), consiguió ganarle una 72.ª parte
de cada día del año, con la que compuso cinco días que añadió al año egipcio de
360 días. Es el origen mítico de los cinco días epagómenos, considerados fuera
del año, y exentos de la maldición de Ra. Por eso, Osiris nace el primer día de
ellos. En los días epagómenos, nacieron en orden de días:
Osiris, fue considerado un día
desafortunado.
Horus "El Viejo", fue
considerado un día afortunado o desafortunado.
Seth, fue considerado un día
desafortunado. Nació rasgando el costado de su madre.
Isis, fue considerado un día
afortunado.
Neftis, fue considerado un día
desafortunado.
Mediante una trampa artera, su hermano
Seth lo asesinó, cortando su cuerpo en catorce pedazos que esparció por todo
Egipto. Su esposa y hermana Isis recuperó amorosamente todos los miembros,
excepto el viril, que se había comido el pez oxirrinco. Con la ayuda de su hijo
adoptivo, Anubis lo embalsamó y, posteriormente, Isis con su poderosa magia
logró insuflar nueva vida al cadáver momificado de Osiris, quedando embarazada
de él. Engendraron así a su único hijo, Horus, quien vengó la muerte de su
padre, desterrando a Seth al desierto y recuperando el trono de Egipto,
mientras que Osiris permanecería como rey de los muertos, en los fértiles
campos de Aaru. En los textos funerarios, como el Libro de los Muertos, el
faraón difunto se identifica con Osiris, rey de los muertos, del mismo modo que
en vida lo había hecho con su hijo Horus.
En el Reino Nuevo, en los textos
funerarios se funde con Ra; así Osiris es el sol difunto y, en Heracleópolis
Magna, se le denomina Osiris Naref. Otro nombre por el que se le conoce es
Unnefer ("el que pone de manifiesto el bien"). "Príncipe de los
dioses de la Duat" como dios de la muerte y del Más Allá, aunque, en un
principio era un dios agrario que fue adoptando rasgos de otros dioses; genio
de los cereales, espíritu de la vegetación y ante todo dios de la resurrección;
los Textos de los Sarcófagos del Reino Medio lo identifican con el grano y con
el trigo, símbolo de la semilla que muere para renacer más tarde en forma de
espiga.
Hator: entre el 16 de Noviembre y
el 15 de Diciembre:
Planeta: Júpiter.
Símbolo: Hator.
Palabra de poder: Yo veo.
Simbología: Defensora y protectora de
las mujeres, del amor y del placer.
Color: Azul Turquesa.
Descripción:
Los hijos de Hator desprenden una gran
sensualidad y una considerable capacidad de amar. Además, una permanente
jovialidad y la alegría son una constante en las personas nacidas bajo el signo
de la vaca sagrada. Casi siempre están felices, mas basta que surja el menor de
los problemas para que se sientan desgraciados. Por eso, deben aprender a
convivir mejor con la realidad y con los distintos hechos que marcan la vida.
Cuando comprenden que la alegría es también necesaria en los malos momentos,
los protegidos de la diosa Hator alcanzan la felicidad plena. Son personas que
les gusta estar en movimiento, por eso participan en viajes e intentan mantener
una vida social intensa. Pueden llegar a tener conductas bastante infantiles y
espontáneas, ronzando incluso la ingenuidad.
Historia:
Considerada hija de Ra, ojo de Ra y
esposa del dios Horus, aunque en algunas representaciones ceremoniales aparezca
como madre del dios asociada a Isis. Según la mitología egipcia juntos vengaron
la muerte del padre de Horus, el dios Osiris. Alimenta y da vida del árbol
celestial. Con la imagen de vaca, acoge y protege a los difuntos, ofreciendo
alimentos a los muertos y ayudándolos para no sufrir. Su veneración proviene ya
de la época predinástica, donde pudo ser un desarrollo de los primitivos cultos
a la fertilidad y a la naturaleza en general, representados por una vaca o una
diosa celeste (no confundir con Nut) con aspecto de vaca con piel manchada de
estrellas. Muy pronto se la asimiló con la antigua diosa Bat y más tarde se la
conocería como Bat-Hathor. Tardíamente se le identificó con Isis, quien la
reemplazó como madre de Horus. Se han podido identificar alrededor de
doscientos epítetos de Hathor a lo largo de la historia. Un himno a Hathor
dice:
Eres la Señora de la alegría, la Reina
de la danza, la Maestra de la música, la Reina de la tañedora del arpa, la Dama
de la danza coral, la Reina de la tejedora de guirnaldas, la señora del éxtasis
sin fin.
"La Señora del occidente",
"La Señora benefactora de los difuntos" o "Diosa de la montaña
occidental" como señora de los muertos y alimentadora de los difuntos en
su viaje al Más Allá.
"La Señora de la llama de
oro", como fuego que consume el amor y diosa de la alegría y los placeres.
"La Dorada que está en los
estanques rebosantes de aves, en los lugares placenteros", como símbolo de
la alegría de vivir.
"La Señora del sicomoro",
que habita en los árboles, identificando la dura madera del sicomoro, árbol
endémico de Egipto, con la confección de sarcófagos y sus higos con la
nutrición, siendo representada a veces con un sicomoro amamantando al rey,
transmitiéndole la divinidad.
"La Vaca que asoma entre los
papiros", como parte de los rituales al recolectar papiros.
"La Señora del Punt", por la
expedición que se realizó en época de Hatshepsut al país del Punt.
"La Señora de la turquesa",
como venerada por los trabajadores de las minas de turquesa en Serabit el-Jadim
en el suroeste de la península del Sinaí.
"La Señora de Biblos", donde
probablemente absorbería una divinidad local de Biblos.
"La Señora de los rizos",
por sus sacerdotisas, que llevaban pelucas de este tipo.
Anubis: entre el 16 de Diciembre
y el 15 de Enero:
Planeta: Saturno
Símbolo: Anubis, el Chacal
Palabra de poder: Yo uso
Simbología: Es el Dios de la Muerte,
titulado “Soberano de la Tierra Sagrada”.
Simboliza devoción y dedicación.
Color: Azul Oscuro
Descripción:
Los hijos de Anubis poseen una gran
fuerza de voluntad, paciencia e inteligencia. Los nacidos bajo este signo saben
conducir su destino, consiguiendo alcanzar el éxito en cualquier proyecto que
se propongan. Son considerados valientes, y pacíficos, nunca pelean a no ser
que se sientan atacados y necesiten defenderse a ellos mismos o a los suyos.
Son metódicos, confiables, pacientes y se adhieren a la rutina. Los Anubis son
obstinados y suelen tener fuertes prejuicios, aunque a veces saben escuchar.
Bajo su apariencia algo modesta y pulcra estas personas poseen una mentalidad resuelta
y lógica. Aunque son bastantes introvertidos, la energía natural que poseen,
los convierten en excelentes oradores, siendo elocuentes y persuasivos cuando
la situación lo amerita.
Historia:
Anubis era el antiguo dios de la Duat.
Anubis estaba relacionado no sólo con la muerte, también con la resurrección
después de ella, y era pintado en color negro, color que representa la
fertilidad. Cuando Osiris subió al poder en el mundo de los muertos, la Duat,
Anubis tomó un papel secundario, limitándose a embalsamar los cuerpos de los
faraones, guiarlos a la necrópolis y cuidarla con su vida. Los sacerdotes de
Anubis usaban unas máscaras rituales con su figura en la ceremonia de
embalsamamiento del faraón.
También Anubis era el encargado de vigilar,
junto a Horus, la balanza en la que se pesaban los corazones de los difuntos
durante el Juicio de Osiris. Los primeros textos religiosos no le asignan
progenitores, aunque en los Textos de las Pirámides su hija es Qebehut, la
diosa que purificaba al difunto. En los Textos de los Sarcófagos, Bastet o
Hesat, eran su madre. En otros textos era hijo de Ihet (diosa de la mitología
de Esna); también de Ra y Neftis, de Seth y Neftis, de Sejmet-Isis y Osiris (en
Menfis), o de Sopedu.
Plutarco escribió que Anubis era hijo
de Osiris y Neftis. Osiris, dejó embarazada a Neftis, la hermana de Isis, en
vez de a su esposa. Porque Neftis se disfrazó de Isis, según otros textos. Así,
Neftis engendró a Anubis. También Anubis es considerado el hijo ilegítimo de
Seth, engendrado por Neftis. Seth decide asesinarlo al enterarse de su
nacimiento, pero Neftis entregará el niño a Isis, la hermana y esposa de
Osiris, quien lo protege y cría. Cuando Seth mata a Osiris, Anubis ayudará a
Isis a resucitar al dios. Por esta razón Anubis era el encargado de embalsamar
a los faraones, y guiarlos a la necrópolis.
EDUARDO LUZ
Tarotista, Astrólogo y Vidente:
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gracias
ResponderEliminarDe nada, abrazos Giselle; he notado que eres mi más fiel lectora. Os abrazos en la distancia.
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